El nuevo fallo judicial ratifica la responsabilidad penal de una propietaria por haber alquilado una vivienda en Puerto Madryn, Chubut, con una instalación eléctrica deficiente que provocó un incendio mortal.
A pesar de advertencias previas por parte de la inquilina, la propietaria no realizó las reparaciones necesarias. La víctima falleció tras inhalar humo proveniente de un foco ígneo originado en una lámpara defectuosa.
El ingeniero que realizó el peritaje oficial concluyó que la instalación del departamento no cumplía con la reglamentación de la AEA 90364-7-770-771, que la instalación carecía de disyuntor diferencial y puesta a tierra adecuada. La falta de estos elementos impidió que la falla se interrumpiera a tiempo, generando un siniestro que podría haberse evitado.
Este caso refuerza un mensaje clave: verificar y mantener instalaciones seguras no es una formalidad, puede ser la diferencia entre la vida y la tragedia.
Sobre este tema, le consultamos al Fiscal de Instrucción Dr. Guillermo González quien nos dijo que celebra el cambio de paradigma y agregó: “En un escenario de altísima siniestralidad en nuestro país (no sólo de electrocuciones, sino laborales, de tránsito, etc.) que se cambie la noción de “accidente” como si se tratara de hechos fortuitos, por la de siniestros que en la inmensa mayoría de los casos podría haberse evitado, debería tener su correlato en la actividad jurídica y jurisprudencial en la temática”.
Así mismo, en torno al caso particular de la provincia de Córdoba dijo: “A partir de la sanción de la Ley de Seguridad Eléctrica (ley 10281 y Prórrogas) nuestra Provincia de Córdoba abre un camino inédito en la materia y que seguramente será imitado en otros distritos de la Nación porque viene a traer luz sobre un aspecto central de este flagelo y que es la prevención. El cumplimiento estricto de los mandatos que emanan de este cuerpo normativo debe generar las características estructurales que tiendan a bajar estos índices de siniestralidad”.
También nos dio su opinión en cuanto a la importancia de los diversos actores de la sociedad en relación a los siniestros y así lo explicó: “No cabe duda que el Estado, en varios de sus estamentos debe ser garantía de este cumplimiento, pero una sociedad madura que pretenda afrontar seriamente la Seguridad de los ciudadanos también encuentra en distintas Organizaciones No Gubernamentales la posibilidad de lograr una sinergia que se diversifica en políticas públicas, gestión, labor judicial, comunicación, capacitaciones y una amplia gama de quehaceres en ese sentido. Conocida es la tarea que en ese sentido viene desarrollando la Fundación Relevando Peligros, tanto en el protagonismo en la sanción de la referida ley como en capacitaciones –desde escolares hasta a profesionales- y comunicaciones institucionales”.
Desde la Fundación Relevando Peligros insistimos en que la prevención es la herramienta más poderosa. Una instalación bien controlada y en regla no solo protege bienes, sino que salva vidas. La seguridad eléctrica debe ser una prioridad en cada hogar.