16/01/2026 09:36

Córdoba: el riesgo eléctrico no da tregua y mantiene su letalidad en 2025 con 19 muertos

Un relevamiento realizado por la Fundación Relevando Peligros, basado en el monitoreo de medios de comunicación, revela que durante el último año se produjeron 72 siniestros de origen eléctrico en la provincia. La gravedad de los incidentes persiste como una señal de alarma: el 48,6% de los casos totales involucró heridos o víctimas fatales, resultando en un total de 19 fallecimientos.

A través de un seguimiento sistemático mediante la herramienta Google Alerts, nuestra Fundación consolidó su informe anual de seguridad eléctrica 2025. Los datos arrojan un total de 72 siniestros (entre electrocuciones, descargas eléctricas, incendios de origen eléctrico e incendios de origen eléctrico con víctima fatal) con un promedio de 6 incidentes por mes. De ese total, el 48,6% involucraron víctimas ya sea fatales o con lesiones. 

Las cifras son alarmantes: 19 personas perdieron la vida en siniestros eléctricos durante el año. La electrocución fue la causa principal, representando el 63% de los fallecimientos, mientras que el 37% restante se debió a incendios de origen eléctrico que resultaron con víctimas fatales. Dentro de los siniestros con víctimas y en relación a los escenarios en los que ocurrieron podemos detallar que: el 51,4% ocurrió en hogares, el 42,9% en ámbitos laborales y el 5,7% en la vía pública. 

Aunque el número absoluto de muertes fue idéntico en 2024 y en 2025 (19 víctimas), la composición de las causas varió notablemente. En 2025, hubo una disminución en la proporción de muertes por electrocución comparado con el año anterior, pero un incremento en la letalidad de los incendios de origen eléctrico, que pasaron de causar una sola muerte en 2024 a representar más de una cuarta parte de los fallecimientos en 2025.

Además, en 2025 ocurrió un cambio en el perfil de género ya que en 2024, el 95,6% de las víctimas eran hombres. Por su parte, en 2025, si bien la prevalencia masculina sigue siendo alta (68%), se registró un notable incremento de víctimas femeninas, que alcanzaron el 32% del total.

El registro detallado de 2025 pone en evidencia que el peligro está presente en las actividades más cotidianas y en los sectores más vulnerables. Sin embargo, la vulnerabilidad de las infancias y adolescentes sigue siendo un punto crítico de alarma. Durante 2025, 6 niños (de entre 1 y 14 años) se vieron involucrados en siniestros, de los cuales 3 fallecieron (de 1, 5 y 12 años de edad). Además, 3 adolescentes (de entre 15 y 18 años) fueron víctimas de un siniestro de origen eléctrico. Una adolescente de 17 años perdió la vida por una descarga eléctrica mientras intentaba cargar su teléfono celular. 

Dentro de la cifra trágica de fallecimientos el 26% (5 personas) corresponde a adultos mayores (más de 60 años), lo que confirma que el peligro se extiende hasta el límite superior del rango etario registrado, que alcanzó los 80 años. Es particularmente alarmante que 3 de estas muertes ocurrieron en incendios de origen eléctrico. Este dato guarda relación directa con la fuerte estacionalidad detectada en los meses de frío. 

Estacionalidad y causas recurrentes

En cuanto a la tipología de los eventos, los incendios de origen eléctrico lideraron las estadísticas con un 50,7%, seguidos por las descargas eléctricas (22,5%) y las electrocuciones (16,9%) y los incendios de origen eléctrico (9,9%). El relevamiento detectó una fuerte estacionalidad: los meses de mayo y junio concentraron el 33,3% de los siniestros anuales. En este bimestre invernal, el 68% de los incidentes fueron incendios directamente asociados a instalaciones eléctricas precarias. 

El mal estado de los artefactos eléctricos y la ausencia de elementos en el tablero de protecciones (llave termomagnética, disyuntor diferencial y puesta a tierra), fue determinante en 2025. Se registraron muertes por contacto con ventiladores (un niño de 12 años), heladeras en mal estado y descargas fatales al intentar cargar un teléfono celular, entre otras. Incluso actos simples como abrir una heladera estando descalzo resultaron en internaciones de adolescentes. Por su parte, las conexiones clandestinas y precarias continuaron provocando heridos y muertes de personas y animales. Operarios de fábricas, cooperativas eléctricas y personas que realizaban trabajos eléctricos en hogares y locales sufrieron descargas graves o fatales mientras realizaban tareas de mantenimiento o reparaciones.

Desde hace más de 15 años, quienes integramos la Fundación Relevando Peligros sostenemos un trabajo inquebrantable en la gestión de soluciones y la prevención de riesgos en la vía pública e inmuebles. Entendemos que la erradicación de estas muertes evitables solo será posible cuando logremos consolidar una conciencia social profunda sobre el riesgo eléctrico y la importancia de las instalaciones seguras. En este camino, la formación y educación de nuestras infancias es la herramienta más poderosa para generar un cambio cultural duradero que proteja la vida de toda la comunidad.